
«La seguridad democrática era matar inocentes». 12 exmiembros del Batallón La Popa, del Ejército Nacional, se encontraron frente a frente en Valledupar, Cesar, con las víctimas de ‘Falsos Positivos’ de esta región del país, en un acto de reconocimiento hecho por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
El soldado profesional Yeris Andrés Gómez, fue el primer militar en aceptar su responsabilidad frente a las víctimas, al estar en el batallón entre 2002 y 2005.

Explicó que fue testigo de reuniones entre altos mandos del batallón como el comandante coronel (r) Hernán Mejía Gutiérrez y paramilitares al mando de ‘Jorge 40’. De acuerdo a su versión, en dichos encuentros se había pactado que el paramilitarismo le entregara personas al batallón con el fin de que los militares los presentaran como bajas en combate.
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Afirmó que los falsos positivos fueron un “crimen de Estado”, porque hasta el presidente Álvaro Uribe pedía resultados. “Esa era la seguridad democrática, solo para matar a personas inocentes que no tenían que ver con el conflicto armado”.
Bajo esta línea, Gómez contó que siempre obedeció órdenes de sus superiores sin cuestionar y recordó que el primer ‘Falso Positivo’ que cometió fue asesinar a un integrante del ELN que estaba herido, por lo que recibió como premio 100.000 pesos y arroz chino para todos sus compañeros.

Así mismo ante las víctimas dijo que sus familiares no eran guerrilleros, eran civiles y campesinos que fueron objetivo del Batallón La Popa para dar resultados.
»Fui un monstruo que fue entrenado en el Batallón La Popa para matar a civiles e indígenas» expresó.

Por ultimo Yeris Andrés les pidió perdón a las víctimas y está dispuesto a revelar más nombres de quienes dieron las órdenes de matar a inocentes por aumentar las cifras ante los superiores y así ganar más premios como permisos, viajes y otros incentivos.



